Según un análisis realizado por Originality.ai, de 2.034 libros religiosos disponibles en Amazon, 1.272 se identificaron como probables obras creadas por inteligencia artificial, lo que representa el 63% del total. La categoría con mayor porcentaje de sospecha es la de brujería, con un 78%, seguida de la de hinduismo con un 76%.
El estudio, que empleó la herramienta Originality.ai para evaluar la originalidad de los textos, llegó a la conclusión de que 63 % de los libros religiosos examinados en la plataforma de Amazon pueden haber sido generados por algoritmos de inteligencia artificial. En números, de los 2.034 títulos analizados, 1.272 fueron marcados como probablemente fabricados por IA, lo que convierte al análisis en una de las más exhaustivas de su tipo en el ámbito editorial.
La categoría de brujería se destacó al presentar el mayor índice de sospecha, alcanzando un 78 % de los libros evaluados bajo esa temática. Esto indica que, dentro del universo de la literatura esotérica, la presencia de contenido potencialmente generado por máquinas es particularmente alta, lo que plantea preguntas sobre la autenticidad de los textos disponibles en la plataforma.
Seguidamente, la literatura hindú mostró un 76 % de libros considerados con alta probabilidad de haber sido producidos por inteligencia artificial. La cercanía de estos dos porcentajes sugiere que las tradiciones religiosas con una extensa y variada producción literaria son áreas de mayor actividad en la generación automática de contenidos.
Aunque el informe no desglosa los datos por subgéneros ni menciona otras tradiciones religiosas, la presencia de cifras tan altas en brujería y hinduismo señala una tendencia preocupante que afecta a distintas comunidades de fe. La identificación de estos libros plantea la necesidad de revisar los procesos de publicación y verificación de autoría en plataformas de venta online.
El análisis realizado por Originality.ai abre un debate sobre la calidad y veracidad de la información religiosa disponible en el mercado digital. El hecho de que un número tan elevado de títulos pueda haber sido escrito por algoritmos plantea interrogantes acerca de la integridad de los materiales que se consumen y se comparten a través de los principales vendedores de libros en línea.