El Nvidia Shield TV y su versión Pro, lanzados en 2015 y 2019 respectivamente, han recibido varias actualizaciones de software pero su hardware ha cambiado poco. Entre los fallos más frecuentes se encuentran los videos en Dolby Vision que se ven oscuros y se producen estallidos, aunque el parche 9.2.4 los corrige.
El Nvidia Shield TV y el Shield TV Pro llegaron al mercado en 2015, y el primero se actualizó en 2017 mientras que la versión Pro se lanzó en 2019. Desde entonces, el hardware del dispositivo ha permanecido prácticamente igual, a diferencia de competidores como Roku, Amazon y Apple, que ya están en sus segundas, terceras o cuartas generaciones. Esa inmutabilidad se explica, en parte, por la filosofía de Nvidia de que "si no está roto, no lo arregles". Los usuarios también aprecian su potente rendimiento de gaming y streaming.
A pesar de la estabilidad que ofrece el Shield, los usuarios no están exentos de experimentar retrasos y fallos. Es raro encontrar un dispositivo de streaming que sea 100 % perfecto, y el Shield no es la excepción, aunque sigue siendo una de las opciones más fiables disponibles. Los problemas más frecuentes están vinculados a la reproducción de contenido Dolby Vision.
El contenido codificado en Dolby Vision a menudo se ve demasiado oscuro y presenta un patrón de estallido que interrumpe la experiencia de visualización. Este fenómeno no está restringido a una sola aplicación: los usuarios de Kodi reportan imágenes más oscuras, mientras que en Disney+ y Apple TV se observan estallidos. En ambos casos, la solución parece ser el parche 9.2.4, que corrige la caída de rendimiento y la latencia durante la reproducción.
El parche 9.2.4 también aborda otros errores menores, pero su principal aporte es estabilizar la reproducción de Dolby Vision, especialmente en la app de Disney+. Los usuarios que quieran aprovechar esta mejora deben actualizar el firmware del Shield.
Para asegurar el mejor rendimiento, se recomienda mantener el Shield TV o Pro siempre con la última actualización disponible. De esta manera se garantiza la corrección de los problemas conocidos y se evita que los fallos persistan en el dispositivo.