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El monto destinado a la Dirección Nacional de Vialidad para 2026 se sitúa en 563.000 millones de pesos, lo que representa una caída real del 79% respecto a 2023. Al mismo tiempo, el gasto vial en ciertas provincias ha sufrido recortes de hasta el 85% en dos años y casi el 60% de los kilómetros relevados se encuentran en estado malo o regular.
El presupuesto asignado a las rutas nacionales para 2026 se reduce a 563.000 millones de pesos, el nivel más bajo registrado en treinta años. En términos reales, esta cifra equivale a una caída del 79% con respecto al monto devengado en 2023. Esta reducción se refleja en la disminución del poder de inversión de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV).
En varias provincias, el gasto vial ha caído de forma aún más drástica, con recortes que alcanzan hasta el 85% en tan solo dos años. Al mismo tiempo, el estado de las infraestructuras ha empeorado: cerca de seis de cada diez kilómetros relevados por el organismo están en estado malo o regular, lo que evidencia un deterioro creciente del sistema vial. Estos recortes y el estado de las vías generan preocupación sobre la capacidad de mantenimiento de la red nacional.
La serie histórica que respalda estos datos fue reconstruida por la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), que ha recopilado y ajustado la información a precios de 2026 para permitir comparaciones en términos reales. El análisis incluye los años 2016 a 2025, donde se emplearon los valores devengados, y el año 2026, donde se utilizó el crédito vigente. El resultado es una serie homogénea que muestra la tendencia al alza y la reciente caída.
El gasto de Vialidad ha fluctuado de manera significativa a lo largo de los últimos años: en 2016 se ejecutaron 4.300.000 millones de pesos, en 2023 2.700.000 millones, en 2024 811.000 millones, en 2025 783.000 millones y en 2026 563.000 millones. Esta evolución muestra una reducción constante que culmina con el nivel más bajo histórico, tal como lo confirma la ACIJ. La caída del 79% real en 2026 se ha producido en un contexto de inflación y ajustes monetarios que han sido considerados en la comparación.
El ajuste se realizó distinguiendo entre gasto devengado y crédito vigente para asegurar la comparabilidad. Los valores están expresados en precios de 2026, descontando el efecto de la inflación, lo que permite evaluar la magnitud real de la reducción. Este método, respaldado por datos oficiales, asegura que los comparativos sean homogéneos y reflejen la verdadera disminución del poder adquisitivo del presupuesto vial.