
Mercados agroindustriales: el Gobierno habilita 292 nuevos destinos en primer semestre
El Gobierno argentino destaca las aperturas de mercados en el primer semestre, aunque las críticas a la negociación con Estados Unidos persisten.
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La falta de una ley nacional crea incertidumbre en el campo y beneficia a algunas provincias que reclaman parte del valor de los créditos de carbono generados en establecimientos privados
En el contexto de la transición energética y la lucha contra el cambio climático, el mercado de carbono se está convirtiendo en un negocio millonario. Sin embargo, en Argentina, este mercado está siendo regulado de manera dispersa y desigual, lo que genera incertidumbre para los productores agropecuarios y empresas que se han comprometido a reducir sus emisiones. La Sociedad Rural Argentina (SRA) advirtió que la falta de una norma nacional permite que algunas provincias avancen con proyectos propios y reclamen parte del valor de los créditos de carbono generados en establecimientos privados.
Esto crea un entorno de regulación favorable para algunas jurisdicciones, pero generando distorsiones en el mercado y castigando a empresas que han invertido en reducir sus emisiones de manera voluntaria. Analicemos las posibles consecuencias de esta situación para los inversores y lectores. En un mercado donde la regulación es incierta, las empresas que se han comprometido a reducir sus emisiones de manera voluntaria pueden verse castigadas por la falta de una política de Estado clara.
Esto podría llevar a la erosión de la confianza en el mercado y a una disminución de la inversión en actividades que contribuyen a la mitigación del cambio climático. Además, la falta de una norma nacional genera un entorno de competencia desleal, donde algunas provincias pueden beneficiarse de la falta de regulación y reclamar parte del valor de los créditos de carbono generados en establecimientos privados. Esto puede llevar a la consolidación de un mercado de carbono fragmentado y sin una base sólida, lo que puede tener consecuencias negativas para la economía y el medio ambiente en el largo plazo.
En resumen, la falta de una ley nacional que regule el mercado de carbono en Argentina crea un entorno de incertidumbre para los productores agropecuarios y empresas que se han comprometido a reducir sus emisiones. Es importante que el Estado nacional adopte una política clara de regulación para crear un entorno de inversión y crecimiento sostenible.

El Gobierno argentino destaca las aperturas de mercados en el primer semestre, aunque las críticas a la negociación con Estados Unidos persisten.

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